Oficialmente comenzó la era Martino en la Selección Mexicana. Claro que es muy
temprano aún para hacer conjeturas, pero la primera exhibición del Tri con el
argentino en el banquillo deja sensaciones muy gratas de lo que puede ser el largo
viaje que le espera al combinado nacional hacia Qatar 2022.

Mèxico
Foto: Especial

Desde aquel 18 de junio del 2016, la noche fatídica en Santa Clara, California,
cuando Chile humilló con un 7-0 a México en los cuartos de final de la Copa
América Centenario, los andinos se convirtieron en el enemigo púbico.
Desde
entonces cada partido, amistoso o no, parece que se juega a muerte, por lo menos
así lo demostraron ayer los jugadores mexicanos.

El debut de Martino deja muy buenas impresiones más allá de la victoria. Se ve
una idea clara de lo que se quiere lograr en el campo, claro que por momentos fue
un juego con más ímpetu y fuerza, empantanado en medio campo entre balones
divididos y un montón de faltas, pero para el segundo tiempo México trató mejor a
la pelota y producto de ello cayeron tres goles en menos de 20 minutos.

La afición mexicana estaba acostumbrada a ver por lo menos seis o siete cambios
en cada partido amisto, con estos movimientos normalmente el partido terminaba
como partido de llano. Anoche el técnico argentino demostró la seriedad de su
proyectó y apenas hizo cuatro cambios, todos ellos en los últimos 20 minutos de
juego.

Me atrevo a decir que con ‘El Tata’ se acabaron las vacas sagradas y los caciques
que tanto daño le han hecho a nuestro futbol. Difícil será borrarlos del mapa, pero
el hecho de que ni Javier Hernández o Miguel Layún apenas vieron pocos
minutos, deja claro que ya nadie está por encima de la selección.

Es cierto que se respeta la jerarquía de hombres que durante toda su carrera han
respondido en selección, pero todo apunta a un recambio generacional. Claro que
se necesitan hombres de experiencia como Guillermo Ochoa, Héctor Moreno o
Andrés Guardado, para arropar y liderar a la nueva camada de mexicanos.

Raul Jimenez
Foto: Especial

Renovarse o morir, es la esencia de este deporte. Lo vemos en las grandes
potencias mundiales, donde las figuras se retiran, a veces prematuramente, para
dar paso a los jóvenes.

El estratega argentino tiene muy claro este concepto y lo demostró al mandar a la
cancha un 11 titular lleno jóvenes. Jesús Gallardo de lateral, Edson Álvarez como
medio centro, Carlos Rodríguez jugando de interior, Pizarro y ‘Chucky’ Lozano
como extremos, posiciones naturales o por lo menos donde el jugador se puede
desenvolver con comodidad.

Después del juego contra Chile, la era Gerardo Martino luce prometedora. Para el
proyecto que emprende la Selección Mexicana, es importante que su
seleccionador tenga en su currículum el haber dirigido al Barcelona y a la
selección de Argentina. Incluso ningún director técnico que haya comandado al
Tri, puede decir que tuvo a Leo Messi bajo sus órdenes. Hacía tiempo que México
no tenía un técnico con el cartel del argentino y parece que con ‘El Tata’ habrá futuro.

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