La Selección Nacional comenzó con el pie derecho la “era Martino”, jugadores como Edson Álvarez, Carlos Rodríguez o Rodolfo Pizarro levantaron la mano para ser jugadores referentes a mediano y largo plazo en el equipo; otros, como Diego Lainez , no aprovecharon estos primeros partidos con el técnico argentino y pone en duda su verano con Selección mayor.

El futbolista mexicano de 18 años se encuentra en un momento difícil en España, su técnico en el Betis, Quique Setién, parece haber perdido la confianza en él, no está teniendo suficientes minutos para mostrar su calidad y esa presión parece haberla traído a la Selección.
En el duelo ante Paraguay se le notó acelerado, errático, perdía —prácticamente— cada balón que tocaba y no encontró conexión con sus compañeros; ante ello, surge el debate, ¿Debe estar Lainez en Copa Oro o debe ir al Mundial Sub-20?

Diego Lainez ha sido un nombre propio en el fútbol mexicano desde su debut hace más de dos años, y a nivel internacional ha comenzado su camino cuando fichó por el Real Betis en enero pasado. Como casi siempre ocurre con los jugadores que dan destellos de calidad, el mexicano ha sido comparado —por algunos— con uno de los mejores de la historia, Lionel Messi.

El mexicano tiene un futuro brillante por delante, su calidad así lo demuestra, pero hoy en día es un joven que no termina de despuntar en España. ¿Adaptación? ¿Estilo de juego? ¿Juventud? ¿Debió haberse ido al Ajax? Desde su llegada al balompié ibérico, Lainez no se ha terminado por acomodar en el 11 bético —3-5-2— y su técnico parece no saber en que posición acomodarlo. Se fue del América cuando apenas comenzaba a ser determinante y en la Liga Santander no pasa del regate o de la finta —apenas una asistencia en 6 partidos— y para un jugador por el que se pagaron 14 mill. € no parece ser suficiente.

El torneo de Concacaf, la Copa Oro, luce como un objetivo bastante factible de conseguir y el mexicano no parece ser una figura indispensable para la potencial obtención del trofeo. Los rivales que ahí se presentan suelen ser duros y férreos, y cuyo único objetivo, muchas veces, es el de destruir el juego contrario, Lainez no iría —por lo visto en los primeros partidos de Martino— como titular, lo que detendría su proyección a corto plazo.

La competencia Sub-20, que se llevará a cabo en Polonia a finales de mayo, aparece como una oportunidad para que el mexicano destaque. Su proceso de formación se ha acelerado y este torneo parece ad hoc para sus capacidades y sus exigencias.

Talento de calidad mundial tiene, margen de mejora tiene, apoyo —en Selección— tiene y en su club tiene al capitán nacional —Andrés Guardado— para que lo lleve por ‘buen camino’ dentro del fútbol europeo. Debe corregir errores puntuales dentro del terreno de juego, de lo contrario, terminará en otra figura que pudo ser y que en el fútbol mexicano no faltan.

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