Old Trafford recibía uno de los partidos trascendentales para definir al campeón del torneo inglés. Los dirigidos por Ole Gunnar Solskjaer tenían en sus manos controlar el destino para acceder a puestos de Champions League. Pep Guardiola buscaba afianzarse como el líder en solitario a falta de tres jornadas para el término de la temporada.

Las acciones en el primer tiempo fueron varias pero poco claras. Ambas escuadras se jugaban más que tres puntos. Tras la derrota contra el Everton, el Manchester United buscaba dar giro al factor anímico y así parecía en los minutos iniciales. La posesión pertenecía a Manchester City, que tras varios intentos, no lograba encajar el último toque.

Fue hasta el segundo tiempo, cuando el portugués Bernardo Silva, al minuto 54 puso en ventaja a los suyos tras un disparo a primer poste.

El marcador se movía y volvían los fantasmas para los locales, que tras su derrota en la ida de cuartos de final de Champions contra el Barcelona, no han marcado gol en los últimos tres partidos con 8 goles en contra. Con esta derrota son 10 goles en contra y ningún marcado en los últimos 4 partidos.

Leroy Sané sepultó las oportunidades de los Red Devils, ya que al minuto 66, con un tiro potente con la pierna izquierda vencía a De Gea que no pudo desviar el balón.

Con esta victoria, el Manchester City iguala en partidos al Liverpool pero se pone líder con 89 puntos. Le restan la visita a Burnley, recibir al Leicester City y cerrar en casa del Brighton and Hove Albion. Por su parte, el Manchester United, a tres puntos del cuarto lugar, deja su futuro en Champions en manos del Chelsea y el Arsenal.

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