El Johan Cruyff Arena vivió el cierre de las semifinales de la Champions en una nueva historia épica de Champions League

Una nueva edición de las noches mágicas de Champions League llegaron este miércoles, el mejor torneo a nivel de clubes espera su segundo invitado a la final en Madrid. Ajax recibe con ventaja de 1-0 al Thottenham Hotspurs en el Johan Cruyff Arena con la misión de entrar en la definición por la “Orejona” después de 24 años; mientras los ingleses buscan su primera final continental.

Los holandeses se pararon en una formación en 4-3-3 con Frankie de Jong, Lasse Schöne, van de Beek en la media cancha,en la parte delantera Tadic, Dolberg y Ziyech y capitaneados por Matthijs de Ligt. Por su parte los dirigidos por Mauricio Pochenttino mando un 4-3-1-2 con cuatro jugadores en medio campo para ganar la posesión del balón, ellos eran Alli, Wanyama, Sissoko y Eriksen; además del regreso de Heung Min Son acompañado por Lucas Moura.

Con un estadio a su máxima capacidad y con un mosaico de fondo hecho por la afición, sonaron las notas del himno de la Champions inició el encuentro. A diferencia de Barcelona el día de ayer, los holandeses salieron a incrementar la ventaja; a los 3 minutos Dusam Tadic se metió al área y sacó un disparo peligroso que Lloris rechazó a corner. Ajax aprovechó el tiro de esquina con el joven capitán de Ligt, ya que se quitó su marca y cabeceo el balón que terminó en las redes.

El gol fue revisado por el VAR por una posible falta.

Los ingleses respondieron rápidamente en la siguiente jugada en una escapada de Son por la banda izquierda, el coreano disparo a la base del primer poste de Onana, que estaba mal colocado, pero el balón no entró. Minutos más tarde Dele Alli remató desviado cuando estaba frente a la portería; aunque no concretaban los Spurs entendían el juego.

El Tottenham continuó con la presión alta en la cancha de Ajax con un par de intentos de Son y Alli que fueron desaprovechados; sin embargo con los continuos ataques, el medio campo y defensa inglesa se hizo vulnerable a los contragolpes holandeses. En el minuto 36 van de Beek robó el balón en media cancha, pasó a Tadic y este asistió a Ziyech en el borde del área grande, el holandés colocó el balón pegado al poste y puso el 2-0; los “Hijos de los dioses” tenían un pie en el Wanda Metropolitano.

Con este marcador, los equipos se fueron a los vestidores. Comenzó el segundo tiempo, Pochenttino y sus futbolistas conocían su objetivo para llegar a Madrid: anotar 3 goles en 45 minutos; por esto el ataque londinense persistió, Dele Alli pusó en aprietos al guardameta Onana con un tiro al borde del área chica, el camerunes sacó el esférico del ángulo de su meta.

La suerte respondió los continuos embates del Tottenham, en un balón robado desde su cancha, Dany Rose aprovechó la salida del capitán de Ligt, salto la media cancha hacía Alli, aguantó la presión de la defensa de Ajax y asistió a Lucas Moura para poner el balón por debajo de los brazos de Onana y el balón a las redes; los Spurs tenían vida

Los londinenses aprovecharon el estado anímico del partido para no dejar respirar a sus rivales. Cuatro minutos después del gol, un servicio al área chica fue rematado por Fernando Llorente (había ingresado de cambio al medio tiempo) que fue detenido increíblemente en la línea por Onana; sin embargo una falta de comunicación con su defensa permitió un nuevo tiro de los ingleses mediante Moura y no perdonó el regalo de los holandeses. El Johan Cruyff Arena atestiguaba otra noche mágica de Europa.

Con el empate en el marcador el medio campo de ambos equipos se abrió, el juego era un ida y vuelta permanente. Los holandeses tuvieron tres oportunidades con Ziyech en un tiro que pasó a centímetros del poste, un remate de Ligt a las manos de Lloris y un nuevo disparo de Ziyech al poste. Por su parte los ingleses hicieron sufrir a los holandeses en los minutos finales con un doble tiro de Vertonghen en el área chica, el primero fue rechazado por el poste y el segundo salvado por la defensa sobre la linea.

El tiempo en el reloj se consumió, hasta el último momento las emociones se presentaron, incluso en tiempo de compensación Lloris salvó a su equipo y les dio esperanza. Cuando nadie esperaba más acciones, apareció un pase largo para Lucas Moura que bajó el balón, se filtró por la defensa y definió a la base del poste, era el gol de la victoria. El brasileño anotó un hat-trick y metió al Tottenham a la gran final de la UEFA Champions League.