La máquina del Cruz Azul se encuentra en otra liguilla para ganar la tan ansiada novena estrella. los cementeros se clasificaron como el 4 lugar, además de llegar a la fiesta grande con la mejor racha sin conocer la derrota, 10 partidos en total. La buena racha celeste los pone como uno de los candidatos al campeonato y hace ilusionar a su afición con el campeonato otra vez. ¿Puede el Cruz Azul romper la maldición de 21 años sin ser campeón?

El torneo azul no comenzó de la mejor manera. Durante las primeras jornadas aún sufría el trago amargo de la pasada final contra el América, la subcampeonitis era evidente en los cementeros. El fútbol de Cruz Azul era pobre en comparación a torneo anterior, jugadores se abandonaban en la cancha, la ofensiva no aportaba goles a favor y la defensa no era sólida; por su puesto los resultados eran negativos para el equipo de Caixinha.

Además los refuerzos que llegaron al club no resultaron lo esperado. Uno de ellos fue Orbelín Pineda, el mexicano cometía error tras error en las primera jornadas y no convencía a la afición; Yoshimar Yotún y Jonatan Rodríguez no fueron utilizados por el portugués, y para acabar la historia de terror celeste, el portugués Stephen Eustáquio (catalogado como el nuevo Cristiano Ronaldo) salió lesionado durante sus primeros 23 minutos de juego, el diagnóstico era grave: ruptura de ligamento cruzado, mínimo 6 meses de baja.

Para agravar los problemas de la Noria se presentaron problemas extra cancha. En febrero salió a la luz una nota del reportero de Televisa, César Martínez, donde se revelaba que ciertos jugadores del Cruz Azul no estaban contentos con el técnico y esperaban el despido de Pedro Caixinha de la dirección celeste. En respuesta, el plantel azul, encabezados por Corona, lanzó un video donde negaban las declaraciones de Martínez.

Este caso fue el punto de la resurrección de la máquina; tras el escándalo con Martínez, los cementeros encontraron su primera victoria con un fútbol decente ante los Rayos en el Azteca. A partir de este momento el cuadro de Caixinha encontró su mejor momento, la ofensiva demostró todo su poder con 20 goles en 8 partidos, Miltón Caraglio fue el más destacado en la parte alta del Azul ya que anotó 11 goles en todo el torneo y, la defensiva permitió 5 goles en 8 encuentros. El Cruz Azul vio en los problemas y la irregularidad la oportunidad para encontrar su verdadera cara.

Ya en la liguilla tienen la prueba complicada de eliminar a su peor enemigo, las Águilas del América, apenas en los cuartos de final. No es un secreto lo difícil que es para el Cruz Azul enfrentarse a los de Coapa, dos finales perdidas, varias liguillas eliminados y no ganarle a los azulcremas desde 2014 son el balance negativo cementero. No obstante la máquina puede soñar con triunfar ante su rival.

Las ventajas de los de La Noria es el momento en que llegan ambos equipos, Cruz Azul llegan con un fútbol sólido y regular, un estilo de juego marcado, además de que las figuras celestes están en su mejor momento: Caraglio, Mendez, Yotún, Aguilar y Corona. También el momento moral pertenece a Cruz Azul por las lecciones aprendidas del torneo pasado y la cantidad de victorias.

El único peligro para la máquina es el propio Cruz Azul; todo se definirá en cuanto los celestes sepan controlar su propia mentalidad, sacar de su cabeza la palabra cruzazulear. Si los jugadores comienzan a decaer emocionalmente podríamos tener otro capitulo decepcionante para el Cruz Azul, el futuro del equipo de Caixinha está cómo moneda en el aire.