“La máquina cementera” volvió a fracasar en su intento por conseguir el título de liga. La sequía de Cruz Azul tiene 21 años y medio, pero eso no es lo más grave. Actualmente, un enemigo deportivo se ha convertido en algo así como un trauma: las Águilas del América. El máximo rival de los cementeros ha sido un obstáculo constante, pero “ahora estamos más cerca del objetivo”, o al menos eso dice el entrenador Pedro Caixinha.

Si nos vamos a los resultados, el objetivo no está cerca, sino más lejos. En el Apertura 2018 el club llegó a la final y terminó la fase regular como líder con 36 puntos y fue campeón de copa. “Nos vamos tristes porque no logramos ganar, y en esta institución solo vale ganar, pero sabemos dónde estamos y hacia dónde vamos”, dijo el estratega azul.

En este torneo, Cruz Azul terminó cuarto y con 30 unidades. No clasificó a octavos de final en la copa y llegó a cuartos en la liga. Entonces, ¿qué hay de positivo?, la victoria sobre América, supongo. Un triunfo de 1-0 sobre las águilas, luego de una racha negativa ante los azulcremas, donde no sacaban el triunfo desde al Apertura 2014, cuando vencieron 4-0 al equipo de Coapa.

Sin embargo, el director técnico de “La máquina” dice: ”Me voy a casa tranquilo porque el equipo mostró un nivel del que todos los cruzazulinos están contentos (…). Este es el equipo que ya se está ganando el respeto del fútbol mexicano”. Ciertamente hubo un equipo con más compromiso, pero las derrotas dignas sólo sirven para la anécdota, el resultado se queda en la historia. 

El pasado miércoles 15 de mayo, el director deportivo del cuadro azul, Ricardo Peláez habló en conferencia de prensa para respaldar el proyecto del portugués, Pedro Caixinha, y para anunciar cambios mínimos en la plantilla azul. El directivo cementero hizo una analogía sobre la actualidad del club y la preparación de un pastel. Mencionó que los “ingredientes” fueron comprados y ya se le dio forma al postre, que solo falta afinar detalles para disfrutar del platillo. Afirmó que la mayoría de los jugadores continuarán. Los experimentados como Jesús Corona y Julio César Domínguez, no saldrán.

Quizá sea cierto eso, pero hay que tener cuidado “del plato a la boca, se cae la sopa”, o en este caso el pastel. El proyecto de Cruz Azul puede sonar muy bien, pero los demás equipos también mejoraran. O tal vez, el fútbol de otra revancha para que Cruz Azul y América se enfrenten de nuevo, y ahí habrá que ver cómo reacciona el equipo de Caixinha.

Es bueno apostar por la continuidad. Es bueno que el equipo mantenga una base de jugadores y es bueno que se den mensajes positivos, pero ahora viene lo más pesado para Caixinha, los jugadores y la directiva. El proyecto llevará más de un año, pero los resultados deberán llegar y pronto. Pedirle a la afición de Cruz Azul que espere más es imposible, en diciembre se cumplen 22 años sin ganar una liga, Estar “más cerca” no sirve de nada, en la historia se recordaran los triunfos y campeonatos, no las derrotas dignas.

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