La atención está puesta a la Copa Oro, el césped norteamericano recibe, como cada dos años, al equipo mexicano para que venda boletaje, llene los estadios y brinde un espectáculo económico mayor que lo que pueda ofrecer con el balón sobre el campo.

La Concacaf enfatiza su atención en llenar butacas y en llevar a selecciones que a duras penas se completan y a otras que pueden estar sin uniformes dos horas antes de algún partido. Ejemplos concretos como los juegos de fase de grupos que se hicieron en el Estadio Nacional de Costa Rica y en el de Kingston, en Jamaica.

Foto: Goal. Estadio Nacional de Costa Rica

Todo esto respaldado por el presidente del organismo, Víctor Montagliani, al decir que esto fomentaría el crecimiento económico en nuevos mercados, y claro, cómo no hacerlo, si la Concacaf estima meterse a la bolsa aproximadamente 50 millones de dólares. Qué mala paga hacia todo aquél aficionado que va con entusiasmo a ver jugar a su país y que no pueda notar una mayor competencia o dificultad durante la búsqueda de alzar la copa.

México para campeón

Siete de siete es la marca con la cuenta esta renovada selección nacional, contando los cuatro juegos amistosos y los tres encuentros de fase de grupos del presente certamen. Todo esto desde la llegada de Gerardo Martino a la dirección técnica.

Foto: ActualidadRT

El`Tata´ha superado a Chile, Paraguay, Venezuela, Ecuador, Cuba, Canadá y Martinica, pero cuidado, lo único doloroso de tener una buena racha es cuando se pierde y esta ocasión podría darse en alguna de las fases decisivas de lo que le queda al certamen.

Martino venció a la misma generación chilena que goleó y humilló con su 7-0 durante la Copa América Bicentenario y ahora va por buen camino para retomar el primer puesto en la Copa Oro, luego de aquella eliminación en semifinales ante Jamaica dos años atrás. Son 26 goles a favor que se han celebrado por tan sólo 9 que se han lamentado sumados todos los compromisos. Sin duda son buenos números.

Foto: Notimérica

Pero debe llenar de orgullo el aplastar 7-0 a una selección cubana que no cuenta con la infraestructura ni apoyo necesario para tratar de hacer una participación digna, o vencer a una selección irrelevante a nivel mundial como la de Martinica. Y no menosprecio a ningún país, pero si México tiene el nivel futbolístico como lo pintan los medios, entonces ¿qué hace aquí?

Debería estar en territorio Brasileño midiéndose contra las escuadras que han sido campeonas del mundo, en donde han nacido leyendas del balompié y donde los jugadores de cada plantilla son conocidos alrededor del globo terráqueo, no en el país vecino, al que se visita cada año y el que se beneficia enormemente de todos los migrantes que, esperanzados, ansían para ver a un representativo nacional al que se le pueda llamar como uno de los grandes.

Pero, lamentablemente, volvemos al cuento de nunca acabar; derechos televisivos e ingresos económicos nos tienen una vez más en el Rose Bowl, en el Estadio de los Broncos y en el AT&T Stadium.

Foto: Marca. Afición mexicana en el Rose Bowl para el México vs Cuba

El cuadro tricolor consiguió su boleto a los cuartos de final al superar 3-2 al conjunto martiniqués, clasificó como primero del grupo A con nueve puntos y queda a la espera del vencedor entre Haití y Costa Rica.

A diferencia de procesos anteriores, Martino tiene un notable manejo de las palabras y un fiel discurso, el de responder a lo que se le cuestiona, el de asumir con peso correspondiente la selección en la que está parado y el de defender educadamente su postura y estilo de juego. Además de imponer debidamente su autoridad y de poner nuevas reglas al juego y a la Federación Mexicana de Futbol(FMF).

El problema no es el estratega, sino los pésimos manejos de la Concacaf, los intereses desviados del deporte, las inconcebibles actitudes de ciertos jugadores que se creen mandamáses al interior de la selección, de otros tantos que se crecen por superar a equipos sin un nivel suficiente como para competir, el que en el mismo continente y simultáneamente se juegue un torneo de importante calidad… ya para qué seguirle. Bendita Copa Oro y maravillosa selección.

Foto: La Razón de México

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