Sabemos que la política es un ámbito que se presenta en todos los aspectos de la vida.  Nuestras decisiones del día a día son parte de una estructura gubernamental que es inevitable; los baches de nuestra calle, el transporte que utilizamos, los noticieros que vemos y nuestras inconformidades, son parte de un campo político y social en el que nos encontramos.

Como todo en nuestra vida, el deporte no es ajeno a ser politizado. Tras la excelente actuación de los atletas mexicanos en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, el gobierno actual, y algunos señalamientos a la administración anterior, sugieren que es gracias a ellos que se logró un resultado positivo, algo totalmente falso. 

Competidores como, José Carlos Villarreal, quien ganó el oro en los mil 500 metros de atletismo, nació en Sonora, pero vive y entrena en Estados Unidos; la selección de gimnasia rítmica con Karen VillanuevaAna GalindoMildred MaldonadoAdriana Hernández y Britany Sainz, que ganaron dos oros y una plata, también lograron sobresalir a pesar de no ser tan mediáticas, o reconocidas por la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), como posibilidad de medalla.

En la conferencia de prensa matutina del presidente, López Obrador, se realizó un acto fuera de lugar y de mal gusto. Ana Gabriela Guevara, titular de la CONADE, entregó una medalla al mandatario mexicano, por ser “parte de la historia de la delegación”. Ciertamente le tocó a Andrés Manuel estar en el poder, pero no es por él que los atletas lograron un buen resultado. 

De la misma forma, la administración anterior no debería pensar que es gracias a ellos que se logró una buena participación. En el gobierno de Enrique Peña Nieto, al inicio del sexenio (2012), se destinó 7, 179 millones de pesos para el fomento al deporte y el apoyo a los atletas, para 2018 se dieron 2, 108 millones de pesos, es decir, hubo una reducción de 70% en el capital otorgado a los deportistas. 

Los datos son claros, el apoyo a los deportistas mexicanos es insuficiente. Ni el gobierno anterior, ni el de ahora deben creer que es gracias ellos que se lograron esas 136 medallas, pero como se dijo al inicio, es parte del juego político, sucio y oportunista, en el que nos encontramos. Los atletas que ganaron las 37 medallas de oro, 36 de plata y 63 de bronce, son una muestra de que a pesar de los gobernantes, es posible hacer un gran trabajo.

Felicidades a todos los deportistas que se subieron al podio en Lima, Perú, y a nosotros, como sociedad y medios de comunicación nos corresponde exigir que se apoye a nuestros atletas, y que no se cuelguen de su actuación final, sino que ayuden en el camino y desarrollo de los años anteriores. 

 

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