Hace apenas una semana que Guillermo Ochoa volvía a pisar tierras mexicanas, ocho años después de haberse marchado por su sueño europeo, regresó a la querencia, al equipo que lo vio nacer y lo hace en el momento indicado, cuando América más necesitaba a su leyenda, ahí estuvo para salvar el barco.

Guillermo Ochoa entrena con América. Foto: @ClubAmerica

La revolución que generó, no solo en la afición americanista sino en todo el país, es reflejo del lugar que tiene el hoy portero de Las Águilas en el futbol mexicano y de la exitosa, sí exitosa, travesía por el viejo continente. La fascinación que producen los héroes tiene más fuerza que el juego mismo, este y todos los deportes no son sino por las figuras.

Hoy nos hemos malacostumbrado a medir el éxito de un futbolista de acuerdo a los clubes en los que jugó, los números y sus títulos, por lo que aquellos que no levantaron un trofeo o que no ficharon por un gigante europeo quedan en el olvido.

Hay quienes se empeñan en decir que el paso de Memo Ochoa en Europa fue un fracaso, ya por las múltiples ocasiones en que su fichaje por un grande quedó solo en un rumor, ya porque inexplicablemente terminó en la banca del Málaga luego de su extraordinaria actuación en Brasil 2014, o ya por el par de descensos que se consumaron con él bajo los tres palos.

Ochoa ataja en entrenamientos. Foto: @ClubAmerica

Es cierto que ‘Paco Memo’ no tiene las Champions que consiguió Rafa Márquez con el Barcelona, tampoco está entre las leyendas del Real Madrid como Hugo Sánchez y tal vez le falta el carisma y las legendarias amistades de Jorge Campos, pero el canterano americanista fue el primer portero mexicano que se atrevió a tomar sus maletas y buscar suerte en Europa y abrió el camino que, ocho años después de su partida, nadie ha podido emular con la constancia de él.

Poco menos de una década en Europa, atajando a los mejores jugadores y perteneciendo a dos de las mejores ligas del mundo –la Ligue 1 y La Liga– no ocurren por casualidad, mucho menos ser figura en dos mundiales consecutivos y pilar para que México sobreviviera a Brasil en su casa y la campeona del mundo Alemania.

El americanismo no vuelve ídolo a cualquiera, hoy Guillermo Ochoa, con mucho que darle aún al América, ya se sienta en la mesa de los Reinoso, los Zelada, los Zague, los Cuahutemoc, los Tena o los Rafael Garza. Desde el retorno de Rafa Márquez a México, la Liga MX no tenía a un mexicano del nivel de ‘Paco Memo’ en sus filas, hoy regresa para terminar de forjar su legado y que mejor que hacerlo en la querencia.