Un equipo tan triunfador e histórico como el Manchester United no merece tener una realidad como la que vive. Los seguidores de este club se han acostumbrado a ver al equipo de Old Trafford en la mediania y en altibajos frecuentes que suelen ser muy contrastantes. Desde que dejó el puesto Sir Alex Ferguson, el club no camina, los jugadores no rinden y los técnicos no encuentran la fórmula para el óptimo rendimiento del club.

Los “Red Devils” han firmado su peor inicio en la liga inglesa desde hace 30 años. El resultado es la suma de malas negociaciones, pobre gestión de los directivos para traer a más jugadores de calidad y no a futbolistas sobrevalorados. El Manchester United no está para ver a su acérrimo rival (Liverpool y Manchester City) en lo más alto del campeonato doméstico o de Europa.

El club inglés de Old Trafford ha dejado de pelear los primeros puestos en cada uno de los escenarios en donde se ha parado. La última gran hazaña que logró este club fue en los octavos de final de la UEFA Champions League del año pasado cuando eliminaron al PSG en París. Salvo esa remontada y el campeonato de Europa League conseguido en 2017, lo demás ha sido decepción.

Manchester United se consideró siempre como un equipo fuerte, tanto en materia deportiva como en económica. Compraba jugadores que apenas rebasaban la mayoría de edad y Alex Ferguson era el encargado de formarlos, explotar sus capacidad y consolidarlos en el club para que se viese reflejado en títulos.

Pero los nombres de David Moyes, Van Gaal, Solskjaer e inclusive de Mourinho no han estado a la altura de las expectativas. La cantidad de partidos que han disputado y los logros conseguidos no llegan ni a la cuarta parte de los que obtuvo el técnico escocés. Desde el 2013, aún con Ferguson, los de Old Trafford no ganan una liga y sólo han quedado una vez entre los tres primeros desde entonces.

Los técnicos no han estado a la altura. Ni el mismo portugués, siendo el más ganador, gustó a fans y seguidores del club. El rendimiento y la estrategia de juego no era vistosa ni mucho menos digna para un club tan ganador. Pero el bajo rendimiento del club también tiene que ver con los jugadores que han entrado y salido, los cuales han brillado por su ausencia.

La lista es larga para mencionar a jugadores que no han tenido el mejor de su nivel cuando se ponen la playera de Los Diablos Rojos. Los mismos jugadores formados en las fuerzas básicas del club no han demostrado su mejor rendimiento, o al menos un esfuerzo regular.

Los jóvenes que antes tenían el apoyo de los líderes como Scholes, Giggs, Ferdinand o Van der Sar, ahora no se ven protegidos o guíados por cada uno de los jugadores con experiencia.

Foto: Forbes

Desparramar tantos billetes por jugadores que no han ganado algo importante, firmar contratos multimillonarios a futbolistas que no rinden lo que se les paga ha sido una constante en los últimos años. Un equipo de fútbol se conforma por once jugadores, pero el Manchester United necesita once más cinco o seis jugadores de calidad comprobada para enfrentar cada uno de los torneos que compite, porque esa es la exigencia que se les ha otorgado.

Un club tan emblemático como lo es este no debe estar a dos puntos del descenso. No debe de competir, sin quitarle prestigio a la Europa League, en un torneo donde algunas nóminas son la décima parte o menos de lo que vale el club de Old Trafford.

Manchester United merece más que una figura icónica en la dirección técnica, merece jugadores comprobados y de calidad, porque para clubes históricos y ganadores las exigencias son altas, los títulos se tienen que levantar cada temporada, así, el palmarés aumenta y la historia se respeta y se respalda.

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