El penúltimo Masters 1000 del año se jugó en Shangai. La final nos dio la oportunidad de ver a dos jugadores llamados a ser los líderes de la Next Gen. Daniil Medvedev se enfrentó a Alexander Zverev, ninguno de los dos había ganado este torneo antes, y el duelo directo entre ellos favorece 4-0 al alemán, quien derrotó al ruso en Canadá y Miami en 2018.

El tenista que perdió la final del US Open contra el español Rafael Nadal en cinco sets ha sido, junto con Dominic Thiem, los únicos jugadores de la nueva camada de jugadores en llegar a una final de Grand Slam.

El ruso dejó en el camino a Tsitsipas, que eliminó a Novak Djokovic para quitarlo de la cima. Por su parte, el alemán derrotó a Federer y posteriormente al italiano Berrettini para tener su lugar en la final.

El primer set fue parejo pero el ruso encontró rápidamente la forma de quebrar el servicio y se puso 2-0 adelante. Zverev pudo emparejar el encuentro pero en su último saque del primer parcial cometió doble falta y fue Medvedev quien rompió del nuevo el saque del alemán para imponerse con un 6-4 a favor en el primer set para inclinar la balanza.

El segundo set tuvo un sólo nombre y fue el de Medvedev. En el inicio de este parcial, el finalista del US Open, se puso arriba en el marcador 3-0. En el siguiente juego, el ruso tuvo que correr para confirmar la ventaja tras una subida a la red por parte de Zverev que dejó descubierta la parte izquierda de su campo, donde Daniil la cruzó con tranquilidadpara estar 4-0 a favor.

El alemán logró manifestarse en el marcador pero con un set y doble quiebre abajo en el segundo set era una tarea difícil. El ruso dejó sin opciones de jugar la pelota con un saque as para coronarse en Shangai por parciales de 6-4 y 6-1.

Con este resultado, y sólo por jugar en París y Las Finales, el número cuatro del mundo sigue dando de qué hablar con un 2019 de ensueño. Nueve finales disputadas, seis de manera consecutiva, cuatro títulos obtenidos donde dos de ellos fueron Masters 1000.

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