Saúl Álvarez se convirtió por primera vez en tetracampeón mundial el sábado pasado después de vencer al ruso Sergey Kovalev por KO en el round 11 y arrebatarle el título semicompleto de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) en la ciudad de Las Vegas.

Con esto, se convierte en el cuarto mexicano que consigue 4 títulos mundiales en divisiones distintas y entra la historia del boxeo nacional junto a grandes como Érik “Terrible” Morales, Juan Manuel “Dinamita” Márquez y Jorge “Travieso” Arce.

Sin embargo, las cosas para Saúl Álvarez no ha sido sencillas. No hablemos de sus combates dentro del ring, sino lo que constantemente mantiene fuera de él.

Canelo ha sido centro de las críticas y señalamientos desde los inicios de su carrera como profesional y en los últimos tiempos ha friccionado la relación con la afición mexicana debido a las declaraciones del jalisciense antes sus detractores.

El público no perdona que los inicio de Saúl fueron controvertidos: peleadores poco reconocidos y de bajo nivel hacen que el acelerado crecimiento y camino al estrellato sean cuestionados una y otra vez.

Pero a pesar de todo, Álvarez se ha consolidado como un boxeador de talla mundial que ostenta un récord de 53-1-2 en la que su única derrota fue contra otra leyenda del pugilismo, Floyd Mayweather JR.

Podrá o no gusta su estilo, cuestionamientos sobre si se le ha inflado como deportista hubo y habrá siempre, pero aun con esto, “Canelo” es tetracampeón del mundo y eso nadie lo puede negar.