Por Miguel Medina, Miguel Enríquez y Raúl Pérez

Ilustración: Roberto Díaz.

El deporte más popular en México y el mundo es el futbol. Según datos de Capital MX, en 2016 63 millones de mexicanos practicaban o eran aficionados al balompié. Sin embargo, uno de los focos más grandes de machismo histórico, es precisamente la cancha.

Uno de los principales antagónicos bajo esta lógica, es la homosexualidad. Vista como un trastorno, un punto negativo o una afectación, el panorama puede lucir mucho más complicado para los integrantes de equipos juveniles o profesionales dentro del futbol que tengan este tipo de preferencias, pues al hacerlo público, se exponen a juicios de compañeros, aficionados, rivales o, incluso, mismos dueños y federativos.

Si bien es cierto que, a lo largo de las últimas dos décadas, se ha avanzado mundialmente en una apertura respecto al tema (en específico en el futbol femenil, por ejemplo Megan Rapinoe, futbolista estadounidense galardonada como la mejor del mundo, se ha declarado homosexual), México parece aferrarse a no romper el paradigma.

El poco precedente que existe se remite al 2016, donde las seleccionadas nacionales Sthepany Mayor y Bianca Sierra declararon que mantenían una relación amorosa y que próximamente se casarían. Las respuestas en redes sociales no se hicieron esperar. De manera despectiva se les exigía no jugar más para México, alejarse del país o se podían percibir burlas sobre el acontecimiento.

En 2018, en entrevista con el diario estadounidense The New York Times, Sierra declaró la discriminación que sufrieron en 2015 por parte del técnico de la Selección Mexicana Femenil, Leonardo Cuéllar. Éste les dijo: “a mí no me importa si son novias o no, pero no las quiero ver por ahí, agarradas de la mano o haciendo desfiguros”.

La jugadora agregó que “fue duro, porque, si lo piensas, no creo que le digan a un hombre de la Selección Mexicana que no bese o agarre a su novia cuando va con el uniforme”.

Aunado a ello, en enero de 2016 surgió el rumor de que Jonathan Dos Santos, mundialista mexicano y en ese momento jugador del Villarreal de España, mantenía una relación íntima con su compañero Matteo Musacchio; de inmediato el futbolista lo desmintió, no sin añadir que no tendría problemas en aceptarlo si fuera cierto.

Anuncios

La homofobia en el futbol varonil no queda ahí. Grandes figuras en todo el mundo han manifestado estar en contra de que los homosexuales se incluyan en equipos. En 2012, el periodista italiano Cecchi Paone declaró que mantuvo relaciones sexuales con dos futbolistas de la selección de su país. Ante dichas declaraciones, el goleador Antonio Cassano respondió: “espero que no haya homosexuales en la Selección italiana”. Días después se disculpó.

Otro caso es el del también ex profesional Michael Robinson, donde el inglés declaró que se necesitaba más testosterona para jugar futbol que para diseñar en la moda, que no era la misma virilidad. Por último, el entrenador de la Selección Brasileña en 2002, Luiz Felipe Scolari, sostuvo que “si yo descubriese que uno de mis jugadores es gay, lo echaría de mi equipo”.

Entrenador de la Selección Brasileña en 2002, Luiz Felipe Scolari. – Foto: especial.

Ante dichos comportamientos, la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) mantiene claros estatutos.

Un miembro dentro de la organización es toda persona física o moral que esté afiliada al máximo organismo del futbol. Dentro del código de conducta 2019, el apartado Espíritu de equipo, prácticas laborales justas, declara:

“Aspiramos a que nuestro personal sea tan diverso como la comunidad futbolística a la que servimos. La FIFA otorga igualdad de oportunidades y trata a cada candidato y cada miembro de su administración de manera justa, con el fin de generar un entorno laboral que propicie el aprendizaje de las distintas perspectivas. Basamos todas las contrataciones, ascensos, normas disciplinarias, retribuciones y rescisiones contractuales única y exclusivamente en el mérito, el rendimiento y otras consideraciones profesionales”.

Asimismo, en cuanto a derechos humanos refiere, el mismo documento detalla lo siguiente:

“Los miembros del equipo de la FIFA deben cumplir la Política de Derechos Humanos de la entidad en el ejercicio de sus respectivas facultades y competencias, también a la hora de interpretar y cumplir la reglamentación de la FIFA. A través de su labor mundial en el ámbito futbolístico, la FIFA forma parte de las vidas de millones de personas. Su alcance global e influencia confiere a la FIFA la gran responsabilidad de preservar la dignidad y la igualdad de derechos inherentes a todos aquellos sobre quienes repercuten las actividades de la FIFA. La FIFA se esfuerza por garantizar el respeto a los derechos humanos reconocidos por la comunidad internacional y desea proteger estos derechos en todas sus actividades”.

Es claro que ninguno de los implicados en cuestiones discriminatorias cumple con lo planteado en dicho documento. Pero no sólo eso, el Código de Ética de FIFA establece en su quinta sección, subsección 2 «conflicto de intereses, beneficios económicos y protección de los derechos personales», artículos 22 y 23, las faltas y represalias a actos discriminatorios:

Artículo 22, inciso 1: Las personas sujetas al presente código no atentarán contra la dignidad o integridad de un país, de una persona o de un grupo de personas mediante palabras o acciones despectivasdiscriminatorias o denigrantespor razón de su raza, color de piel, origen étnico, nacional o social, género, discapacidad, lengua, religión, posicionamiento político o de cualquier otra índole, poder adquisitivo, lugar de nacimiento o procedencia, orientación sexual o cualquier otra razón.

Artículo 22, inciso 3: El incumplimiento de este artículo será sancionado con la correspondiente multa, cuyo importe mínimo será de 10 000 francos suizos, así como con la prohibición de ejercer actividades relacionadas con el fútbol durante un periodo máximo de dos años. En los casos más graves o en los casos de reincidencia, podría decretarse la prohibición de ejercer actividades relacionadas con el fútbol durante un periodo máximo de cinco años.

Artículo 23, protección de la integridad física y mental:

1. Las personas sujetas al presente código deberán proteger, respetar y salvaguardar la integridad y la dignidad de los demás.

2. Las personas sujetas al presente código no utilizarán gestos y lenguaje ofensivos destinados a insultar a alguien de alguna forma o a incitar a otros al odio y a la violencia.

3. Las personas sujetas al presente código deberán abstenerse de toda forma de abuso físico o mental, toda forma de acoso y cualesquiera otras agresiones destinadas a aislar o excluir a una persona o perjudicar su dignidad.

4. En particular, están prohibidas las amenazas, la promesa de ventajas, la coacción y todas las formas de abuso sexual, acoso y explotación.

5. El incumplimiento de este artículo será sancionado con la correspondiente multa, cuyo importe mínimo será de 10 000 francos suizos, así como con la prohibición de ejercer actividades relacionadas con el fútbol durante un periodo mínimo de dos años. En los casos de explotación o abusos sexuales, en casos graves y en los casos de reincidencia, podría decretarse la prohibición de ejercer actividades relacionadas con el fútbol durante un periodo mínimo de diez años.

Es conocido que en ninguno de los casos citados hubo represalias: Scolari volvió a dirigir en Copas de Mundo y equipos brasileños, Leonardo Cuéllar es actualmente técnico del América femenil, Antonio Cassano jugó con el Udinesse italiano antes del retiro, entre otros. Los comentarios y acciones que promueven la homofobia son normalizados dentro del futbol, más allá de que en papel se prohíben.

La Liga MX dentro de su código de ética define la «discriminación» como el “Dar trato de inferioridad y/o desprecio a una persona o grupo de personas, por motivos raciales, religiosos, políticos, de género, etc”.

También se establece que están sujetos a dicho documento clubes, directivas, jugadores, jugadoras, cuerpos técnicos, oficiales de partido, gente inmersa en los clubes (sea cual sea su función), técnicos, intermediarios y agentes organizadores de partidos.

Dicha acción ha sido denominada por FIFA como «grito homofóbico» y ha costado multas económicas a México. Sin embargo, la última reunión entre directivos con el objetivo de establecer un balance sobre el progreso de la erradicación del grito, dejó a los altos mandos de Zurich nada contentos y con advertencias severas: desde juegos de la Selección Mexicana a puerta cerrada, hasta la prohibición de participación dentro de Copas del Mundo. El técnico americanista fue suspendido con tan sólo 3 partidos sin poder ir al banquillo.

Infografia por: Miguel Enríquez.

La discriminación a homosexuales no es un tema común en las asambleas que definen el rumbo del futbol mexicano. Gonzalo Pineda, ex futbolista de Chivas y Pumas platicó sobre algún incidente relacionado a ello del que tuviera conocimiento tanto en su etapa de jugador, como en los momentos que se ha acercado en apoyo a cuerpos técnicos. Bajo su experiencia, el “Gonzo” menciona que no vivió o conoce sobre hechos referentes al asunto.

Para que un caso de discriminación en el futbol proceda y salga a la luz, se tienen que tomar acciones en contra del agresor. Elías González, miembro de la comunicación interna de la Asociación Mexicana de Futbolistas, señaló que NO hay algún antecedente de discriminación por ello concretamente. Esto se debe a que los futbolistas tienen que quejarse directamente con el club y posteriormente se tiene que llevar a las oficinas del órgano, que en dado caso llevaría la controversia a la Liga MX.

El 4 de septiembre de 2019, Atlético San Luis anunció el cese de Alfonso Sosa como director técnico del primer equipo. La razón, según el presidente del club, Alberto Marrero, fue que ofendió a dos jugadores del plantel y a él; versiones extraoficiales determinan que se trató de insultos discriminatorios respecto a la orientación sexual de los implicados. Cinco días después, el estratega mexicano lo desmintió.

¿Debe el futbol separar sus ligas entre homosexuales y heterosexuales?

Aunque no sea una decisión regulada por el organismo que gestiona el futbol nacional, los mismos actos discriminatorios obligaron a algunos futbolistas homosexuales a organizarse para la creación de espacios en donde pudieran practicar dicho deporte, sin ser violentados por sus preferencias; lo que expone un retroceso como sociedad.

Al respecto, algunas voces autorizadas del deporte platicaron con nosotros

Ramón Villa habla del tema

Al incursionar en el futbol profesional, Ramón Villa jugó en segunda división del futbol mexicano con Tulancingo, Tuberos de Veracruz y Lobos de Tlaxcala. El hoy técnico arrancó su trayectoria como estratega en distintos proyectos juveniles de Cruz Azul, en deportivo Reynosa, en el Centro de Formación y posteriormente en La Noria, tras la petición de José Luis Guerrero, ex futbolista de la ‘Máquina’.

Ramón Villa prestó sus servicios para la institución desde 1998 hasta 2017, año el que finalizó su relación laboral con los cementeros. En ese plazo de 19 años, el profesor Villa comandó a las categorías Sub 15, Sub 17, Sub 20 y 2da división, sin embargo, aseguró que nunca fue testigo del desarrollo de un jugador homosexual dentro de la institución. Posteriormente, Ramón dirigió a la segunda división de Atlético de San Luis.

P: ¿Hay jugadores homosexuales en el futbol mexicano?

R: Definitivamente, creo que sí los hay. A mí no me tocó presenciarlo, sin embargo, estoy seguro de que es una situación que pasa. Creo que es un secreto a voces, es algo que muchos saben pero que se oculta, porque es muy mal visto un homosexual en el ámbito futbolístico, en términos de bullying y exclusión entre los mismo compañeros de vestidor.

P: ¿Es complicado compartir el vestidor con un jugador homosexual?

R: Definitivamente. Yo creo que el vestidor en el futbol es un espacio que, los que estamos ahí, protegemos mucho. Creo que el simple hecho de ser homosexual, sin decir que está bien o mal, por supuesto que es complicado para los demás jugadores. 

P: ¿Qué opina de la erradicación del grito de «PUTO» por sus tintes homofóbicos?

R: Yo no lo tacho de homofóbico. Es parte de una jerga del futbol mexicano, siempre ha estado ahí y creo que no se utiliza con fines discriminatorios, solo es una expresión tan arraigada que sigue siendo utilizada incluso de una forma cómica, pero, si es por el bien del futbol, también estoy de acuerdo con su prohibición.

P: Usted como Director Técnico, ¿denunciaría un caso sobre discriminación a un jugador homosexual al interior de su equipo?

R:  Si yo tuviera un jugador homosexual no lo criticaría, al contrario, yo lo respetaría  y apoyaría al interior del equipo porque es un fenómeno natural del ser humano. En caso de atestiguar un caso de discriminación, yo asistiría a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, como la dependencia que pudiese respaldar al jugador para que pueda desarrollarse como futbolista, sin que su inclinación limite su proyección profesional.

P: ¿Es fácil para el futbolista homosexual denunciar abusos?

R: No. Es muy complicado por todo lo que puede generar a nivel personal y profesional, por lo tanto, el futbolista prefiere mantenerlo oculto.

P: En términos comerciales, ¿cree que una marca patrocinaría a un jugador declarado abiertamente homosexual?

R: Sí. La evolución de la sociedad generó un nuevo mercado y un nuevo Target por explotar, con la normalización de la homosexualidad es muy fácil atacar ese sector que no hace mucho se hizo público. En mis tiempos era complicadísimo hablar de la homosexualidad, nos espantábamos.

P: ¿Cree que el futbol mexicano, a nivel directivo, da la apertura para que un jugador homosexual se exprese y desarrolle su profesión con libertad?

R:  No, es un sector muy cerrado. El futbol es un gran negocio, por lo tanto, esa cúpula de poder prefiere no meterse mucho en el tema.

P: ¿Hay propuestas inclusivas por parte de los directivos en el futbol mexicano?

R: Tal vez sí hay una propuesta, pero el entorno no es propicio para su aplicación, por eso los directivos prefieren no meterse en problemas con sus fanáticos, para que el modelo de negocio no se vea amenazado por dar esta apertura. La falta de cultura a nivel general en la sociedad es lo que limita estas propuestas inclusivas.

P: ¿Es el futbol mexicano albergue y promotor del machismo?

R: Sí, definitivamente. Todos los que estamos inmersos en este rubro lo hemos vivido en algún momento. En muchas ocasiones, el ambiente del fútbol mexicano menosprecia a la mujer, siempre dejando clara la ‘supuesta’ superioridad del hombre sobre el sexo femenino.

P: ¿Existen propuestas inclusivas al interior de los clubes del futbol mexicano? ¿Hay algún tipo de trabajo, ya sea por el DT o por el psicólogo, para erradicar las conductas machistas en el trabajo cotidiano?

R: No. Por lo menos en las instituciones en las que yo he estado no existe esa propuesta de inclusión y de erradicación a las conductas machistas, al contrario, pareciera que diario se fortalecen esos ‘ideales’ machistas. Ya ganamos bastante con profesionalizar el futbol femenil, además, se ha visto que son las chicas las que mejor entienden el tema de la homosexualidad, pues para ellas es más fácil hacer públicas sus preferencias y creo que, hasta cierto punto, la sociedad ha respetado mucho; incluso, a mi me tocó ver a chicas en Cruz Azul que llegaban, entrenaban y saliendo se iban de la mano con la novia, y no pasaba de ahí el tema.

P: ¿A qué se debe que la homosexualidad se respete en el futbol femenil y no en el varonil?

R: Yo creo que el mismo deporte te manipula, impone formas de comportamiento e ideales a respetar, basados en una cultura machista que difícilmente cambiará.

P: ¿La homosexualidad en el futbol mexicano distingue entre el sector profesional y el semiprofesional, o en ambos casos está mal visto?

R: Sucede lo mismo en las dos partes, el mismo entorno los segrega en todos los niveles, solo que el canterano no tiene el mismo peso o jerarquía para defenderse ante una situación así, el mismo sueño de llegar a ser futbolistas profesionales los obliga a mantener ocultas sus preferencias, pues saben que declararse abiertamente homosexuales podría privar su futuro como futbolista.

P: Usted que tuvo el acercamiento con Atlético de San Luis después de dirigir la 2da división, ¿el despido de Alfonso Sosa se debió a discriminación a los supuestos jugadores homosexuales? ¿o se tiene una versión distinta al interior del club?

R: No podemos constatar nada, pero sabemos que determinado jugador del primer equipo era homosexual –‘’el mismo presidente (del club) tiene tendencias homosexuales’’–, y, al parecer, ‘Poncho’ hizo algunos comentarios fuera de lugar referentes al jugador afectado, por eso su despido.

P: ¿Le pareció correcto que se tomara esa decisión sobre el Técnico Alfonso Sosa?

R: Creo que no, pues dudo que se hayan presentado las pruebas suficientes y, en cuanto al nivel deportivo, Poncho estaba teniendo buenos resultados con el equipo, en un momento importante para la consolidación del club en primera división.

P: ¿Qué otros órganos pueden privar o garantizar la libertad de expresarse y desarrollarse en el futbol profesional siendo homosexual?

R: El mismo órgano rector del futbol internacional, llámese FIFA, se encarga de dar carpetazo a todas esas polémicas que ‘manchan’ la imagen del futbol, ya que, entendiendo el futbol como el negocio que es, no se puede exponer o poner en riesgo la imagen y la garantía del funcionamiento del deporte como modelo de negocio.

P: ¿Cree que en un futuro el futbol mexicano pueda ser inclusivo?

R: Lo ideal sería que sí, sin embargo, creo que la sociedad no está preparada para eso y que al día de hoy es una idea imposible.

P: ¿Es la discriminación a homosexuales un problema exclusivo del futbol mexicano?

R: No es un problema exclusivo de México, yo creo que es un problema exclusivo del mundo del futbol, pues no está bien vista la homosexualidad en el futbol.

P: ¿Cree que el futbol debería separarse entre varonil, femenil y equipos especiales para hombres o mujeres homosexuales?

R: El futbol ha orillado a eso. Actualmente, existen equipos de homosexuales que se organizan independientemente, pues ningún órgano oficial ha apoyado proyectos así. El problema nace en el momento que los homosexuales no tienen cabida en el futbol profesional, por eso se organizan por aparte para poder jugar futbol. Así que, creo, no sería lo más viable, pero, si la federación lo maneja como la Liga MX y la Liga MX Femenil, podría encontrarse un nuevo modelo de negocio en una liga para puros homosexuales, pero eso sería lamentable, espero que no lleguemos a eso.

P: ¿De qué forma empezar a asimilar y aceptar a jugadores homosexuales en el futbol mexicano?

R: Creo que necesitamos que un buen jugador, si se puede un ídolo, se declare homosexual abiertamente y así, a partir de eso, ver y analizar la reacción de la sociedad para que el tema empiece a comprenderse y aceptarse.

Anuncios

Retroceso inmediato

El pasado 5 de octubre, luego de que América perdiera con Cruz Azul 5-2, Miguel Herrera, técnico de las águilas, declaró que el árbitro era “puto de mierda”. Esto sucedió en el marco de la campaña que la Federación Mexicana de Futbol ha realizado para erradicar el famoso grito de “puto” que hace un sector de la afición mexicana cuando el arquero visitante despeja.

Por otro lado, una persona inmiscuida dentro del Club Puebla, de quien se omitirá su nombre por protección de su empleo, comentó que al interior del club los casos que señalan participación de homosexuales han sido dos a lo largo de los últimos seis años, pero el prestigio que la marca toma en redes sociales registra valores como la fuerza, entrega, coraje y pasión, mismos poco asociados, desde su perspectiva, al tema gay.

“No es que existan faltas de respeto entre compañeros, ni que haya discriminación adentro del vestidor, sino que ahorita el equipo viene creciendo en patrocinios y mercado, cosa que nos había costado trabajo cuando se fue Volkswagen. Ahorita Tecate está metiendo mucho dinero y pues si ves su publicidad, es todo del juego del típico hombre”, declaró.

Otra marca que está ligada a la industria del deporte es la de ropa deportiva, Nike. Gerardo González, coordinador de las campañas de activación social, mencionó que las estrategias comerciales que la empresa maneja tienen que ver con las necesidades de la sociedad, no solamente en el plano económico de la venta de productos. “Nosotros nos debemos a lo que la gente pide y parte de nuestro trabajo es procurar la inclusión en México”.

Nike se ha caracterizado por fomentar el poder femenino en diversas campañas mundiales y, a nivel global, también patrocina a personajes declarados homosexuales, como a la mejor jugadora del mundo y capitana de la Selección de Futbol de Estados Unidos, Megan Rapinoe.

Sin embargo, el mercado atípico y machista nacional, implica poner otro plan en marcha de lo que representaría que un jugador patrocinado por ellos se declarara abiertamente gay. Ante ello, González comenta:

“No lo tenemos presupuestado, pero si así fuese no creo que habría problema en respaldarlo ni tendríamos miedo de concretar campañas así, porque pegarían bastante bien, ya que no afectan a nadie y es parte de nuestra labor. Sin duda hay división de opiniones en el consumidor sobre los homosexuales en el futbol mexicano, pero como marca tenemos la bandera de la inclusión, la campaña “Igualdad” y la temática de los Nike Air Max 720 con la bandera gay lo avalan”.

Comúnmente y a lo largo de los años, se ha visto el balompié como un nicho que sólo los hombres tienen derecho a practicar y, que, aunque las mujeres lo hagan, sólo los varones lo pueden hacer bien. Desde la infancia, las actividades recreativas y culturales se dividen según el sexo de los niños; resulta impensable para muchos padres de familia que sus hijos busquen desarrollarse fuera de los lugares comunes que los forjan como «hombres». La construcción social de la industria futbolera determina la fuerza, la rudeza y el coraje como síntomas que segregan a hombres y mujeres con el propósito de estereotipar roles a seguir en forma de rúbrica.

La consecuencia de todo ello se encuentra en la represión a quienes no piensan de la misma manera, pero que se ven inmiscuidos en el sistema y crecen con un constante discurso en el que hacer las cosas bien, futbolísticamente hablando, es hacerlas como hombre, como macho.

Ilustración: Roberto Díaz.

El marco jurídico y las normas de convivencia parecen vivir apartadas de la coyuntura futbolera, pues el negocio genera tanto dinero como para formar en la FIFA el país más rico del mundo, aunque ello implique silenciar injusticias, aislar de la profesión a algunos “imperfectos” o a los propios consumidores, también llamados aficionados. Prueba de ello es la llegada del máximo evento del órgano, la Copa del Mundo, a un país como Qatar, que pena de muerte la homosexualidad en los nativos y con siete años de prisión a extranjeros o visitantes que demuestren amor a personas de su mismo sexo. Un claro parteaguas al mundo del balompié donde, en teoría, en la circunferencia de la pelota todos caben.

¡Tu cancha de debate!