Culminó con éxito la primera edición de la Running Clinic México 2019. Powered by Ottobock, realizada en las instalaciones de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México. Un grupo de trece atletas amputados cerraron la clínica con una carrera de exhibición de cien metros sobre la pista de atletismo de la institución, guiados en todo momento por el multimedallista paralímpico alemán, Heinrich Popow.

Foto: Emilio Memije. Los trece atletas escuchan instrucciones de Heinrich Popow, previo al calentamiento.

Ottobock, impulsora de sueños

Ottobock es una empresa de orígen alemán que nació en 1919 que se dedica a la fabricación de prótesis, órtesis y silla de ruedas. Por ende, mejora la calidad de vida de personas con alguna discapacidad y los guía rumbo a una vida independiente.

Hace poco más de cinco años, Ottobock decidió crear junto con Heinrich Popow las Running Clinics para permitirle a las personas con alguna amputación transfemoral tanto recién llegadas al mundo del running como las experimentadas, trabajar y alcanzar sus objetivos personales.

Fue durante la VIII edición de los Juegos Paralímpicos de Seúl (1988) que Ottobock ofreció, gratuitamente, su servicio técnico para todos los deportistas participantes. En aquella edición sólo viajaron cuatro técnicos a Corea del Sur.

A partir de ese año, Ottobock no ha faltado a cada justa olímpica, en Londres (2012) se instalaron centros de reparación en las tres villas y acudieron 80 técnicos, mientras que en Río (2016), además de que fueron los primeros Juegos celebrados en Latinoamérica, se presentó un centenar de técnicos para la asistencia deportiva.

Estas Running Clinics se han presentado en países como Alemania, Rusia, Japón, China, Suiza, Australia y Estados Unidos. En 2017, el evento llegó al continente americano, al celebrarse en Argentina. Un par de años más tarde, la capital mexicana debutó al ser sede del evento, con lo que el país se agrega a la lista de las naciones que lo han albergado.

Diseño: Renata Valdez.

P: ¿Qué te parece el hecho de que Running Clinic llegue a México, tras presentarse en países de primer mundo como Suiza, Japón, Alemania?

R: Me fascina que suceda esto, especialmente en Latinoamérica porque es algo muy emocional. Puedes venir a México y no conocer a la gente, pero los puedes abrazar, te sientes muy cerca de ellos y eso es algo muy importante para mí.

Me ayuda y me motiva a seguir con estas clínicas, cuando la gente es abierta y empática, se da una conexión especial que ayuda mucho, esa es la gran ventaja de quienes son de Latinoamérica. Me encanta y me emociona mucho estar aquí, los latinos son muy acogedores.

Foto: Ottobock. Heinrich Popow gana el oro en 100 m en Londres 2012

Heinrich perdió su pierna izquierda a la corta edad de nueve años, a causa de un cáncer de hueso. Su padre, siempre lo motivó y le dio el empuje necesario para salir adelante.

P: ¿Cuáles fueron las principales enseñanzas que te dejaron para la vida tanto tu padre como tu madre?

R: De mi madre siempre procuró enseñarme cómo cuidar y procurar a los demás y de mi padre aprendí a motivar y a empujar a los demás. Ahora, en las clínicas cuido a los participantes, pero también los presiono para que lleguen a los resultados esperados.

P: ¿Cuál es el pasó más difícil para alguien que sufra de una discapacidad por alguna amputación?

Foto: Emilio Memije. Roger Gross, participante de Brasil, corre los 100 m.

R: El paso más grande es demostrarle a la sociedad de que eres capaz de vivir tu vida. Aunque quieras ser positivo ante la amputación sufrida, la sociedad no te deja. Puedes ir caminando por la calle usando shorts y no falta quien te pregunta ¿cómo estás? y tú les dices “yo estoy bien” y se quedan viéndote como si no lo estuvieses.

P: Heinrich, en México decimos que los amigos se conocen en la enfermedad y en la cárcel, ¿en el caso de usar alguna prótesis, también te das cuenta quiénes están contigo?

R: Cuando esto me pasó era muy joven, pero poco a poco me fui dando cuenta quiénes eran mis amigos, porque los niños son muy honestos y es difícil anteponerse ante la crueldad de sus comentarios, claro, porque a su corta edad no tienen noción de las cosas.

Pero los “amigos” que parecían tener algún problema con mi amputación, comenzaron a decirme “hoy no puedo salir, mañana tampoco” meras negativas. Los verdaderos amigos siempre van a creer en ti, en las buenas y en las malas.

P: ¿Cuál sería tu principal recomendación para la sociedad civil de México para que sea más abierta y apoye en mayor grado a este grupo vulnerable?

R: Que sean inclusivos, invitar a la gente sin importar el tipo de discapacidad que tenga. Lo único que tenemos que hacer con las personas que padecen de alguna discapacidad es incluirlos.

P: ¿Detrás de un buen pupilo, hay un gran profesor? Considerando tus oros paralímpicos y tus casi 30 medallas en tu trayectoria deportiva

R: Mi entrenador, mis padres, mi familia, mis amigos…todos ellos han sido grandes maestros porque me han apoyado en lo que he necesitado. Con tu familia a un lado no existe la presión. Mi entrenador me enseñó muchas cosas importantes para la vida. Todos han sido grandes mentores.

P: ¿Qué es lo primero que piensas cuando te levantas y qué es lo último que viene a tu mente cuando te acuestas sobre la cama para dormir?

R: ¿Puedo ser honesto? Lo primero que pienso cuando despierto es “¿dónde dejé mi pierna? Esta mañana creí haberla dejado en el baño y la última cosa que pienso es ¿dónde la voy a poner esta noche?

De esta manera fue el debut de Running Clinic en la Ciudad de México y se vislumbra que continúen presentándose más ediciones durante los próximos años, no sólo en la capital, sino darle mayor auge en otros lugares del país.