Opinión UEFA Europa League

Imaginar cosas chingonas y otros cuentos de la mitología mexicana

La reciente contratación de Javier Hernández al fútbol de Estados Unidos ha dejado latente la pregunta sobre cuándo es buen momento para emigrar de la élite. 

Foto: Los Ángeles Times

El futbol mexicano se colma de eternas promesas; que la generación dorada, que un fichaje al Manchester United y otro al Real Madrid, que nos emociona la partida de un juvenil al Ajax u otro al Betis, lo cierto es que la élite le importa más al aficionado que al atleta. 

Debo confesar que cada que leo que un futbolista regresa a Estados Unidos o la Liga MX a terminar o continuar su carrera como profesional, siento profunda decepción. Y no se trata de lo que uno busca, si bien entre más compitan en mejores ligas, mayores posibilidades habrá de trascender como deporte nacional, se trata de lo que se refleja, la incompetencia de la gran mayoría para hacer frente a la adversidad. 

Foto: Especial

Leo que el jugador debe pensar por su bienestar económico y familiar, que es antes humano que deportista. Es cierto, pero también es cierto que, por muchas cuestiones, incluida su habilidad y capacidades, ellos pudieron ser lo que millones de niños de este país soñaron y, al momento de llegar a la tan baja cúspide que, salvo Hugo Sánchez y Rafael Márquez han sobrepasado, resulta que no es lo que esperaban; que el técnico no los quiere, que no es el sistema de juego lo que más les favorece o que, incluso, tienen dificultades para “adaptarse” a un entorno completamente distinto.

Javier Hernández marcó 126 goles en el viejo continente. De esa cantidad 59 fueron con el Manchester United, donde consiguió su mejor época como futbolista. El delantero de 31 años logró apenas 3 hat-tricks en 10 años del otro lado del charco; si lo comparamos con otro jugador que no estuvo en equipos como los Red Devils o el Real Madrid, sino el Napoli o el PSG, como lo es Edinson Cavani, jugador de 32 años, nacido en un país que apenas supera los 4 millones de habitantes, desde 2010 suma 315 goles, 13 hat-tricks y dos pokers. 

Foto: Especial

¿Por qué a muchos no les sonará pertinente la comparación?, ambos son latinoamericanos, ambos centros delanteros y ambos comenzaron desde lo más bajo; Cavani emigró a Europa con el modesto Palermo, mientras que a Hernández lo presentaron en Old Trafford con Sir Alex Ferguson. Una carrera fue a más y otra a menos, ahora el uruguayo, un año más veterano, decide marcharse a Madrid para jugar con el Atlético, un nuevo reto, mientras que desde hace tres años el azteca prefirió llenar sus bolsillos de plata que las redes de goles y, cuando Sevilla parecía una decisión atinada, no pudo ganarle el lugar a un delantero como Luuk De Jong, venido de la Eredivisie holandesa, no de la Premier League como él. 

Foto: Especial

Ningún técnico se pelea con sus intereses, ningún estratega descarta por no dar “confianza”. No nos engañemos, el conformismo profesional vive en las entrañas de esta camada de futbolistas mexicanos, que, lamentablemente, cada día ponen el ejemplo de las generaciones siguientes, esas que, si quieren trascender, no deben ir al Galaxy con 31 años o a Qatar, sino pelear un lugar con los que, supuestamente, pensaban que podían competir, los verdaderos elitistas de la pelota. Por cierto, muchos de ellos latinoamericanos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: