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“Me sueño con una medalla olímpica en el cuello y poder escuchar nuestro himno”: Briseida Acosta

Creció en un hogar en el que ella y sus hermanos debían cumplir dos reglas, obtener buenas calificaciones en la escuela y practicar algún deporte. Diecinueve años más tarde de haberse subido por primera vez al tatami, hoy presume de una vasta y prestigiosa carrera, misma en la que solamente falta una meta por cumplir: combatir en Juegos Olímpicos.
Diseño: Renata Valdez.

Briseida Acosta Balarezo nació el 30 de agosto de 1993 en Navolato, municipio también conocido como “lugar donde hay tunas o nopales”, localizado a 25 kilómetros de Culiacán.

Aquella niña fue impulsada por su padre, José Acosta Ríos y, desde entonces, se ha convertido en subcampeona Olímpica Juvenil, subcampeona mundial, campeona centroamericana, panamericana y recientemente consiguió una plaza olímpica más durante el Clasificatorio Continental, en Costa Rica.

Disciplina y cariño, pilares en su formación

P: Cuéntame ¿cómo viviste tu infancia en Navolato y qué ritmo de vida llevabas?

R: Recuerdo mucho haber siempre sido una niña que hacía deporte, pero también que jugaba mucho con sus hermanos y primos. Tengo muy bonitos recuerdos, siempre rodeada de la gente que quiero.

Una de las cosas que más agradezco en la vida es mi familia, tanto la más cercana como la que fui conociendo con el paso de los años. Navolato siempre ha sido muy bonito, muy tranquilo, donde se come de maravilla y que guarda un gran lugar en mi corazón.

P: ¿Tu primer acercamiento con el Taekwondo fue motivado por querer compartir la misma actividad con tu familia o meramente por cumplir con la segunda norma familiar?

R: La realidad es que era por cumplir una de las reglas, porque al fin y al cabo Navolato ofrece más deportes, pero el taekwondo era en el que mis primos y hermanos estaban involucrados y, a su vez, era una manera de pasar más tiempo juntos.

P: Sabiendo que tu padre practicó por años este deporte, ¿qué tanto te facilitó tus primeros años en tu práctica?

R: Fíjate que para mí el taekwondo lo consideré desde un principio como una disciplina. Sí era muy recreativo, pero mi papá siempre predicó con la regla de que para que yo pudiese corregir, primero tendría que dar el ejemplo con mis cercanos. Claramente, él era un poco más exigente con nosotros; teníamos que hacerlo bien, prestar mayor atención que los demás y la realidad es que eso me formó.

P: Considerando tu corta edad, ¿recuerdas alguna experiencia en específico que te haya hecho sentir segura ciento por ciento de que debías ser taekwondoín?

R: Todo influyó. El ir saliendo, conociendo, el que ver que mis primos habían conseguido medallas nacionales y que yo aún no, pero un recuerdo que marcó mi vida, fue una ocasión en la que estábamos haciendo un ejercicio en el que haces abdominales, luego sentadillas y te levantas.

Ése a mí me costaba muchísimo y recuerdo que no podía y ya no quería intentarlo. Entonces, llega mi papá, me levanta y me dice ‘quiero que sepas que no estás sola y que nunca lo estarás, lo vamos a hacer juntos’ y en ése momento algo hizo click en mí.

Me mostró que su amor era incondicional y que la manera en la que me lo mostraba era siendo así conmigo, estando a mi lado, así yo no pudiese y es la misma forma que me ha demostrado mi mamá. Siempre van a estar ahí para mí y vivirán mis sueños como si fuesen suyos, pero que al final del día las cosas sucederán hasta donde yo quiera.

Briseida Acosta
Foto: Especial.

Orgullosamente parte de la UAS y del Ejército mexicano

A pesar de que su carrera deportiva interfiere directamente con sus demás actividades, la navolatense no ha dejado de lado su formación profesional ni su amor hacia la patria. Es estudiante de las “Águilas” de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), cursa en línea la Licenciatura en Psicología  y, tras los Juegos Panamericanos de Lima 2019, fue ascendida a Sargento Segundo por el Ejército mexicano.

Foto: Esto

P: ¿En qué momento de tu carrera deportiva decidiste ingresar al Ejército mexicano y cuál fue tu principal motivación para hacerlo?

R: Recuerdo que quise entrar al Ejército cuando tenía 18 años, obviamente implica un procedimiento riguroso. La primera vez no pude acompletar el papeleo y como año y medio después se me acercó la jefa Leti y dijo ‘¿quieres ser parte del Ejército?’

Inmediatamente le contesté que sí. Una cosa es cuando ellos te dicen, pero otra terminar el largo proceso, porque son exámenes médicos, físicos, psicológicos, ir aquí, allá. Me interesa mucho, es una manera de poderle dar a México otro tipo de representación, porque para eso lo hacemos.

P: ¿Por qué Psicología, piensas ejercerla en un futuro?

R: Sí, creo que es algo que influye muchísimo en el rendimiento de los deportistas. Ahora ya se ve más, es más aceptado, ya no es raro que un deportista trabaje uno a uno con un psicólogo. Es uno de los aspectos que a mí en previas justas olímpicas me hizo falta considerar. Hasta que comencé a trabajar con ellos, fue cuando supe que eso era algo en lo que puedo ayudar.

P: ¿Qué tanto nivel consideras que tiene la UAS en Taekwondo y cómo calificas el apoyo brindado estos años en Universiadas y competencias nacionales?

R: La UAS ha apoyado bastante al deporte, obviamente siempre se va a necesitar invertir para poder estar en lo más alto. Mi papá, junto con el entrenador Joaquín Rojo, han hecho un buen trabajo por envolver más a los chavos. Conozco a varios chavos de la Universidad que tienen muy buen nivel.

Foto: NoticiasTVP. Briseida Acosta junto con Juan Elogio Guerra, Rector de la UAS.

P: Cuando llegue un punto de inflexión en que pienses en tu retiro deportivo, ¿dónde buscarías posicionarte, como psicóloga o en el Ejército?

R: Es una cosa muy interesante porque considero que ambas se pueden combinar, en el Ejército también hay psicólogos, pero no tantos como se debería.

Subcampeona mundial y campeona continental

En 2010, Acosta superó las expectativas en la primera edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud, celebrados en Singapur, competición en la que consiguió medalla de plata en la categoría de +63kg. Tres años más tarde y a sus 19 años también se subió al podio, esta vez en Puebla, donde obtuvo la plata durante el Campeonato Mundial.

Foto: Mediotiempo.
Foto: Expansion.

P: ¿Te benefició o te impuso mayor presión el que se realizara en México ante tu gente?

R: Algo muy chistoso es que dicen por ahí “bendita inocencia”, cuando pasas por los 18, 19 o 20 años te quieres comer al mundo, sin importar lo que esté enfrente tuyo. Creo que no era consciente de las expectativas, lo que sabía era que quería ser medallista mundial y que sería algo de suma importancia para mí, porque sentía que Singapur me había consolidado como juvenil, pero no como adulto.

El año siguiente fue fructífero para ella y su equipo, al destacar en varias competencias. Consiguió medalla dorada en el Abierto de Canadá, en el de Santo Domingo, en el Campeonato Panamericano de Aguascalientes y se convirtió en Campeona Centroamericana en Veracruz, en la XXII edición de los Juegos.

Además, obtuvo el segundo lugar en el Abierto de Las vegas, en el Grand Prix de China y se colgó el bronce durante el Abierto de Holanda.

Entrevista Parte 1.
Foto: Excélsior. Briseida Acosta campeona Veracruz 2014.
Foto: Milenio. Grand Prix de China 2014.

La otra cara de la moneda, la adversidad

Luego de tres provechosos años, durante 2015-2016 la carrera de la sinaloense pasó por un declive, en el cual pensó en alejarse del Taekwondo.

En 2015, quedó fuera de medalla alguna del que fue su tercer Campeonato Mundial, en Rusia, y después cayó un par de veces en evaluaciones internas ante la tres medallista olímpica, María del Rosario Espinoza, lo que se tradujo en perderse los Juegos Panamericanos de Toronto, en Canadá.

Foto: ElVigía.

Un año después, quedó sin posibilidad alguna de asistir a los primeros Juegos Olímpicos  en territorio sudamericano, celebrados en Río de Janeiro, en Brasil. Acosta solicitó permiso a la Federación Mexicana de Taekwondo para separarse un tiempo de la Selección Nacional.

P: ¿Qué sentías que debías de hacer para que volviesen las ganas y el hambre de superar ése obstáculo?

R: Creo que por primera vez en mucho tiempo, tuve que dejarme sentir todo lo que pasaba por mi cabeza. Tenía que sentarme y considerar si realmente esto era lo que quería, si era lo que me seguía llenando o si quería tener una vida normal y enfrentarme a la misma de manera diferente. Fue muy importante, hice muchos compromiso conmigo misma, que no había hecho antes.

Briseida Acosta

En 2017, Acosta regresó, se preparó al máximo nivel y combatió en su cuarto Campeonato Mundial, en Corea, fue medallista en el Campeonato Panamericano de EE.UU., en Gran Prix de Londres y con la UAS logró el tercer lugar durante la vigesimonovena edición de la Universiada Mundial, desarrollada en Taipéi.

Foto: Especial.

En 2018, viajó a Serbia para reunirse con el entrenador nacional, Dragan Jović. El serbio contaba en aquel momento con dos medallas olímpicas; Milca Mandić ganó el oro en Londres 2012 y, en Río 2016, Tijana Bogdanović cerró con medalla de plata.

P: ¿Qué te hizo apostar a acudir con él?

R: Cada verano hace un campamento por dos semanas y nos comentó que tenía a muchas chicas de muy buen nivel, entonces yo iba a tener muy buen intercambio, sobre todo con europeas, quienes imponen en heavy. Ése aspecto fue el que me hizo pensarlo, ver cómo entrenan, tener un buen fogueo, distintas perspectivas y todo eso me serviría para crecer, que es lo que siempre busco.

Meses más tarde, repitió podio centroamericano al colgarse la medalla de plata durante la XXIII edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla. “Estaba contenta, pero obviamente si en la edición pasada conseguí el oro, sí fue como un pequeño tropiezo para mí, ya que me proyectaba como doble campeona centroamericana.

Pensé en seguir trabajando, puesto que al final el sueño es más grande, el de ganar una medalla olímpica en Tokio y para eso no importa lo que suceda, hasta que el objetivo principal pase”.

P: ¿Te ayuda en todo momento ser tan exigente contigo mismo o en ocasiones te juega en contra?

R: Considero que ayuda mucho, porque creo expectativas propias y el deporte es competencia. Al fin y al cabo buscar ser el mejor siempre, claramente he tenido que aprender que las cosas fluyan cuando no salen como quiero. Muchas personas, desde mis padres hasta mis entrenadores me han dicho que todo es un balance y eso es algo que he trabajado poco a poco.

Incluso, se ha visto en las maneras en que resuelvo mis peleas de un tiempo para acá. Alguien alguna vez me dio un consejo ‘lo único que tienes que hacer es meter un punto más que la otra y campeona mundial’ y es verdad, muchas veces como deportistas queremos que todo salga perfecto, pero al final del día hay que hacer que las cosas pasen a como dé lugar.

La competitividad estimula el mayor rendimiento

Balarezo comenzó el 2019 con el pie derecho, al convertirse en doble medallista mundial, tras ganar la medalla de bronce durante el campeonato Mundial de Manchester, en Inglaterra. Mismo en que la delegación nacional obtuvo un total de cuatro medallas, 3 platas, 1 bronce y que representó el quinto en la carrera deportiva de la sinaloense.

Foto: Récord.

A mita de año se subió al podio del Grand Prix de Roma, luego de quedarse con la medalla de plata, al dejar atrás a Hsia Ma Ting, a Laura Giacomini, a Olga Muzychka y Aleksandra Kowalczuk. Cayó en la final ante la coreana Lee Da-Bin.

Foto: MundoTaekwondo.

Durante su siguiente compromiso decidiría su futuro panamericano. Nuevamente se enfrentó internamente ante Rosario Espinoza y revertió lo sucedido cuatro años atrás.

Desde 2015, Briseida y María han sido quienes se han disputado los boletos a las principales competencias continentales y a nivel mundial (Juegos Centroamericanos, Juegos Panamericanos y Juegos Olímpicos), por lo que se ha visto una ardua y persistente competitividad entre sí, mas no una estrecha rivalidad.

P: ¿Cómo es la relación interna entre ambas, en campamentos, torneos y cómo es sobre el tatami? Entendiendo que todo rival se merece respeto, pero que las dos luchan por el mismo sueño.

R: Creo que a la gente le gusta ver rivalidad y lo he dicho ¿qué fuera de María sin mí y de mí sin ella? Al fin y al cabo ambas nos estamos preparando para conseguir el mismo objetivo. Cada quien lo hace de la manera que puede y como cree que es. Al final del día tienes un objetivo así esté tu papá enfrente de ti, tienes que pelear a ganarle.

La rivalidad existe dentro del tatami, sí, afuera somos cordiales. No te voy a decir que somos las mejores amigas porque ella es seis años mayor que yo, nos interesan cosas diferentes. Platicamos y todo cuando estamos en las giras, es importante el tener una buena convivencia. No es como que piense ‘ay, voy a ver a Mari, no la quiero ver’ claro que no, éste es un arte marcial y lo primero que nos enseñaron fue respetar a quienes están enfrente de ti.

Briseida Acosta
Foto: LíneaDirecta.
Entrevista Parte 2.

A finales de junio pasado los papeles se invirtieron y fue la primera ocasión en que Acosta venció en combate decisivo a Rosario Espinoza, con lo que consiguió su clasificación y debut a sus primeros Juegos Panamericanos, mismos en los que más tarde se coronaría.

Foto: Publimetro

P: ¿Qué pensaste cuando te subiste al avión que te llevaría a Perú, para vivir tus primeros J.P.?

R: Estaba totalmente concentrada en hacer que las cosas pasaran, era mi oportunidad. Muchas veces lo único que necesita la gente es una sola oportunidad para hacer que pasen. Muchos piensan ‘sus primeros Juegos Panamericanos y consiguió ganar medalla’ lo que ellos no saben es que no eran los primeros que yo buscaba, ni que fue la primer gran medalla en mi carrera.

Sé que la gente me ve joven, pero ya tengo 26 años y desde mis quince compito en alto rendimiento. Quería y quiero seguir haciendo historia. Es importante para mí, que al final del día cuando voltee y esté retirada, me diga ‘Briseida, hiciste lo mejor que pudiste, no hay nada más en tus manos que hayas podido hacer y le diste la satisfacción a tu país’.

En Lima ganó la doceava medalla de oro para la delegación mexicana, al derrotar 10-5 a la colombiana Gloria Mosquera. Al finalizar el combate y sabiéndose campeona, lloró sobre el tatami y se paseó alrededor de éste sosteniendo por encima de sus hombros la bandera nacional completamente extendida.

Foto: TvPacífico.

P: ¿Qué te evocó el escuchar el himno nacional y ver la bandera mexicana al centro de las demás?

R: Sabes, es algo gracioso porque sólo me había pasado una vez en Centroamericanos. Al momento de que lo escuché sentía paz y alegría que no puedo describir. Estaba tan tranquila, respiraba tan fácil y no sentía ningún peso sobre mis hombros. Fue tan distinto a todo lo que había vivido dos horas antes. Al momento de estar en el podio con la bandera en el medio, lo único que pude hacer en ése momento fue disfrutar.

J.P. era un objetivo muy grande, pero fue un plus de un objetivo aún más grande. Obviamente me dio seguridad de imaginarme cuando viva Juegos Olímpicos.

P: Has comentado que quizá no te muestres tan enérgica o expresiva debajo del tatami, pero que te tomas un día para disfrutar tu medalla, ¿qué te gusta hacer con tu equipo de trabajo y cercanos cuando ganas alguna presea?

R: Lo perfecto para mí sería estar con mi familia, el ir y comer lo que ese día se me antoje, desde mango con chile hasta una hamburguesa. Me gusta romper la dieta y fluir con el día, romper un poquito esa rutina y estar tranquila. Descubrí que antes no le daba la importancia a estar tranquila, para al día siguiente regresar con todo.

Cerró el año con la medalla de oro en el Abierto de EE.UU. y en el de Santo Domingo.

 2020: A un paso del sueño olímpico

Las dos atletas sinaloenses volvieron a combatir el pasado 20 de febrero, en Cancún. Quien ganase, viajaría a Costa Rica en busca de la plaza olímpica. María del Rosario ganó la primera ronda, un par de horas después Briseida Acosta emparejó las cosas al llevarse la segunda y, durante un agónico final en la tercera, la navolatense venció con punto de oro.

P: ¿Qué fue lo primero que vino a tu mente cuando marcaste el punto de oro e inmediatamente te dejaste caer para festejar?

R: Te juro que lo único que pensé fue ‘¡Sí, gracias!’ puede que suene repetitiva, pero lo tomé como otro objetivo, pensando en que vendría otro más fuerte. Quería ir a representar a México y quien consiguiera el pase, pero en ése momento todavía no estaba clasificada, así que no podía relajarme. Era un check en mi lista, pero no lo principal.

Fue durante el Clasificatorio Panamericano realizado en el Palacio de los Deportes en Heredia, Costa Rica, donde Briseida junto con Carlos Sansores obtuvieron dos plazas olímpicas. Balarezo primero le ganó a la cubana Yamitzi Carbonel por 9-4 y superó en semifinales a la hondureña Keyla Ávila 15-5 y con ése triunfó amarró la plaza, pues clasificaron dos en cada categoría.

Foto: CódigoSanLuis.

No obstante, el último obstáculo para situarse en la XXXII edición de los juegos Olímpicos en Tokio, Japón, tendrá fecha el próximo 23 de mayo, en un selectivo interno de la Federación Mexicana de Taekwondo, en el que contenderá una vez más ante María del Rosario Espinoza. Ése día buscará firmar su nombre como la representante mexicana olímpica en la categoría de +67kg.

P: ¿Aplicarás tu regla de oro?

R: Para mí es importante cerrar el trato, he hecho un buen ciclo, he venido cumpliendo mis objetivos. Obviamente se dice fácil, pero no lo ha sido. Lo he dicho, me sueño con una medalla olímpica en el cuello, sueño con hacer que mi país tiemble y ése día poder escuchar nuestro himno. Son cosas que están dentro del protocolo y que tienen que pasar.

Briseida Acosta

P: ¿Cómo ha afectado a tu preparación para este combate la pandemia a causa del coronavirus, se postergará la fecha acordada?

R: La Federación no nos ha avisado nada. Creo que lo primero que tenemos que hacer es esperar a que esto se tranquilice, que salgamos bien, lo importante ahorita es estar saludable. Claramente hemos tenido que planear de manera diferente, no podemos estar haciendo combate todo el tiempo.

Es algo muy importante en lo que a un taekwondoín se refiere. Cada quien hace lo mejor que puede con lo que tiene, lo importante es seguir activos, seguir en forma y esperar en que se normalice para que sea el momento de volver a brillar.

P: ¿Qué fue lo que tuviste en este ciclo, que en los dos pasados quizá faltó?

R:Creo que trabajé muchos aspectos en mí. Mi cabeza es uno de los más importantes, he trabajado muchas cosas, desde cómo me desenvuelvo con las personas, cómo entrenar, cuándo aflojarle, cuando no. El saber qué me hace bien y qué mal, no sólo lo mental, pero sí ha sido algo que ha influenciado muchísimo.

P: ¿Qué detalles tendrías que mejorar situándote en Tokio?

R: Me gustaría ser un poquito más creativa al momento de estar en combate. Creo que este año me dará oportunidad de poder mejorarlo mucho en la estrategia. Al momento de ir, poder resolver no sólo con una sola cosa, sino tener a, b, c y d.

P:  ¿Qué necesita un taekwondoín de alto rendimiento para mantenerse, además de trabajar las aptitudes físicas?

R: Hay que trabajar mucho la parte psicológica, pero también es muy importante ser disciplinado en todo aspecto. Tanto físico como mentalmente, rodearte de gente en la que confíes y, sobretodo, aprender a escuchar.  De nada sirve el sólo enfocarse y el querer ganar todo el tiempo, porque es lo que nos gusta y es el deporte que elegimos. Si puediera decirle algo a Briseida más chica, sería:

Aprende a disfrutar tu deporte, a fluir con las cosas. Muchas saldrán como lo planeas y muchas no, pero tienes que ser disciplinada y seguir trabajando.

Briseida Acosta

P: ¿El taekwondoín se vuelve egoísta, desde un punto de vista meramente deportivo?

R: Creo que los tiempos han cambiado. Recuerdo que antes no podías ni siquiera hablarle al competidor de tu mismo peso. Hemos aprendido que al momento de estar en el área, eres tú, tu entrenador al cien por ciento y lo que quieres es salir victorioso.

Eso es importante y está bien, sales del área y como si nada hubiera pasado, si somos amigos lo somos y si no, no, pero adentro sí creo que somos un poquito egoístas y no creo que esté mal.

P: ¿Qué sientes cuando piensas en todas aquellas competiciones municipales, estatales, olimpiadas nacionales y demás, a visualizarte en menos de un año en la máxima competición para cualquier atleta de alto rendimiento?

Nunca imaginé que fuera llegar tan lejos. Desde chica me he puesto objetivos enfrente de mí y los he ido cumpliendo. Está el objetivo y el que sigue. Creo que me tomó mucho tiempo, después de esos municipales y regionales para plantearme objetivos más largos. Es chistoso ahora que me recuerdo como la niña que lo diera todo por poder ganar una pelea.

Briseida Acosta

Más allá del deporte

P: Si no fuese taekwondoín ni estudiara Psicología, entonces sería y estudiaría…

R: Chef Repostero y practicaría voleibol de sala.

P: El deporte que sigo como aficionada en los J.O. es…

R: Gimnasia, natación y halterofilia.

P: El triunfo que más he celebrado es… y la derrota que más me afectó fue…

R: Singapur y el no poder clasificar a Río.

P: Los 3 principales valores en los que creo y predico con ellos son

R: Lealtad, solidaridad y la bondad.

P: Mi platillo favorito típico de Navolato o es…

R: El caldo de cazuela, no sé si és típico de Navolato.

P: Mis tres figuras a seguir, sean deportistas o no son y por qué…

R: Juan José Acosta Ríos, Alma Rosa Balarezo y deportivamente Roger Federer.

P: Mi frase, refrán o dicho favorito es…

R: Voy a encontrar el camino o seré uno.

P: Mi película favorita es…

R: El asesino perfecto.

P: Los Hobbies que me gusta practicar y que me ayudan a despejarme son…

R: Ver series, escuchar música, cantar y bailar.

P: Los 3 países que más han gustado conocer y por qué de cada uno…

R: Austria porque parece como si estuvieras viviendo en un cuento de hadas con las montañas y casas, Corea porque me gusta mucho su comida, a la gente le gusta hacer actividades al aire libre y tienen muy bonitos paisajes e Italia, sobre todo porque me interesa mucho todo lo que tiene que ver con el Imperio Romano.

P: Mi mayor miedo es…

R: No es el más grande porque lo hago, pero me dan miedo las alturas. Hay un punto que aguanto, pero de ahí a más ya no.

P: ¿Cómo definirías a Briseida Acosta como taekwondoín y fuera del deporte?

R: Como taekwondoin es una persona muy aguerrida, que no se rinde y que hará todo lo posible por conseguir lo que quiere, sin dañar a nadie. Como Briseida Acosta como una persona muy familiar, que prefiere mil veces estar rodeada de sus seres queridos y que disfruta de las cosas simples de la vida.

Foto: Especial. Briseida Acosta junto con sus padres y hermanos.
Entrevista Parte 3.

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