El día que México murió y renació tres veces en un Mundial

Especial-México-17-Junio

México presume dos victorias ante dos potencias mundiales y el haber sobrevivido ante otra de ellas en una Copa del Mundo, todas un 17 de junio.

Aquella madrugada del 17 de junio de 2002 fue difícil conciliar el sueño para los hinchas de la Selección Mexicana de Futbol. En Jeonju, Corea del Sur, México se despedía una vez más en los Octavos de Final de un Mundial. Perder duele, pero cuando la eliminación es a manos del eterno rival, el corazón se parte entre cólera, decepción y tristeza.

Mientras Javier Aguirre abrazaba a sus dirigidos para amainar la amargura de caer ante Estados Unidos, a poco más de 12 mil kilómetros se apagaban los televisores en la casa de las familias de Javier Hernández, Guillermo Ochoa e Hirving Lozano. En menos de 20 años, las familias de estos tres jugadores volverían a sintonizar otro juego de la selección, esta vez con otro final para el equipo mexicano.

La hora del “Chicharito”

Javier Hernández Balcázar pudo brillar cinco años antes de lo que lo hizo en 2010, pero no era su momento, pues quedó fuera de la lista final para la Copa del Mundo Sub 17 de 2005 en Perú, donde México logró su primer título mundial en esta categoría.

Tras conseguir un título de goleo en el Bicentenario 2010 con Guadalajara, “Chicharito” fue convocado por Javier Aguirre para los amistosos previos a la cita mundialista en Sudáfrica y el ariete de las Chivas volvió a responder con goles hasta asegurar su lugar en la lista del “Vasco”.

México comenzó el Mundial con un empate ante Sudáfrica, y pese a que Hernández jugó, todavía no llegaba su momento. La cita de “Chicharito” estaba destinada a la fría noche del 17 de junio de 2010 en Polokwane y con Francia como rival. El equipo francés llegaba tras un empate con Uruguay y con la etiqueta de Subcampeón del Mundo; era prácticamente el mismo equipo, faltaba Zidane.

Franceses y mexicanos llegaron al segundo tiempo con el marcador en ceros y el tri había perdido a Carlos Vela por lesión (31′). Al minuto 54, Aguirre volteó al banquillo y llamó a Javier Hernández; llegaba el momento de “Chicharito” en el plano internacional.

Javier quedó frente al arco rival nueve minutos después de que entró al campo, se quitó la barrida de Hugo Lloris y definió de pierna derecha con un disparo raso para anotar el gol de México.

Más adelante Cuauhtémoc Blanco (78′) liquidó el juego con la eficacia que el ídolo de Tlatilco acostumbra. Blanco marcó el gol de la virtual eliminación francesa y el de un triunfo mexicano inédito ante una potencia futbolística que siempre ganaba cuando tenía la camiseta azteca frente a ella.

Una “muralla” llamada Guillermo Ochoa

Aunque no siempre se puede ganar, también existe una satisfacción y un sentimiento de heroísmo cuando se enfrenta a un rival poderoso sin terminar derrotado. Una vez más, el 17 de junio, otro futbolista mexicano volvería a brillar ante una potencia y además en calidad de visitante.

12 años antes de que México enfrentara a Brasil, Óscar Pérez sacaba el balón del arco mexicano ante Estados Unidos y ocho años después “El Conejo” era parte de la victoria ante Francia, pero en el frío banco de Polokwane ya esperaba un nuevo héroe con cabellera rizada y grandes reflejos.

Francisco Guillermo Ochoa Magaña se había adueñado de la titularidad del arco del América, uno de los equipos más importantes en México e incluso se había coronado con las Águilas en 2005. Ochoa fue parte del equipo mexicano en Alemania 2006, pero su momento con Selección Nacional no había llegado.

A un año de Sudáfrica 2010, México batallaba para hacerse de un lugar en el Mundial y recurrió a Javier Aguirre para lograrlo. Ochoa fue el arquero titular hasta que se concretó el pase mundialista y en la Copa Oro fue determinante para que el tri se coronara en el certamen.

Guillermo Ochoa se enfilaba a la titularidad en el la Copa del Mundo, pero las dudas llegaron a la mente de Aguirre en los amistosos previo a la cita veraniega, en especial después del error que el portero americanista tuvo en Torreón en un juego de preparación ante Corea del Norte y en otro de Liga ante Puebla. Al final, “El Vasco” escogió a Óscar Pérez.

Ochoa Magaña tuvo que esperar hasta Brasil, donde incluso un día antes del debut no era el “favorito” y todo apuntaba a que José de Jesús Corona sería el titular, pero Miguel Herrera optó por “Memo” y el voto de confianza fue correspondido con más de 260 minutos de imbatibilidad en la Copa del Mundo, los 90 mejores ante Brasil.

Era la tarde del 17 de junio de 2014 y México partía como víctima ante Brasil, quien estaba en casa y con el recuerdo del 2-0 que un año antes había propinado al tri en la Copa Confederaciones. Si bien la oncena mexicana tuvo algunos acercamientos, los de Herrera debieron haber caído por goleada de no ser por Guillermo Ochoa, quien salvó al equipo en al menos seis ocasiones claras de gol.

La tarde de Fortaleza, Ochoa fue elegido por FIFA como el Mejor Jugador del Partido e incluso seis años después el máximo organismo del futbol volvió a reconocer su atajada al remate de Neymar.

Lozano, el héroe de la “Batalla de Moscú”

No cualquiera debuta en el futbol profesional con el gol de la victoria para su equipo, en calidad de visitante y en una cancha tan emblemática como el Estadio Azteca. Hirving Rodrigo Lozano Bahena es uno de esos jugadores distinguidos y trae una estrella consigo, un brillo que regaló fugazmente en Pachuca para luego estallar como una super nova en la Eredivisie con el PSV y después con Selección Mexicana.

En aquel verano de 2018, “El Chucky” terminaba su participación con PSV Eindhoven con el título de la Eredivisie y 17 goles en 29 partidos. El momento de brillar en el plano internacional llegaba para Lozano, quien a todas luces era el mejor en el ataque del equipo mexicano y lo dejó en claro con goles en los juegos amistosos.

México, colocado en uno de los grupos más difíciles del Mundial junto a Suecia, Corea del Sur y Alemania, enfrentaba a esta última en el debut. Una vez más México partía como víctima ante nada menos que el Campeón del Mundo, al cual nunca habían vencido en selección mayor y que sólo había perdido tres de sus últimos 25 partidos, dos de ellos amistosos.

Aquella tarde en Moscú, México lució dinámico y vertiginoso en el ataque. La buena muestra de la oncena mexicana encontró recompensa al 35′, cuando en una descolgada Hirving Lozano apareció en el área alemana, recortó a Mesut Özil y definió al primer poste de Manuel Neuer.

El minuto 35 era una hora temprana para estar en ventaja, por lo que el resto del juego fue un ir y venir acompañado por el sufrimiento, pero también por el héroe de 2014. Guillermo Ochoa volvió a ser factor para mantener el cero ante los alemanes en al menos nueve oportunidades.

Lozano, Ochoa y Hernández se unieron a Cuauhtémoc a ese selecto grupo de jugadores que se convirtieron en “David”, que se plantaron ante el que parecía invencible y por un día, por un 17 de junio, hicieron renacer al Tri de la trágica tarde en Jeonju. Por un momento México contó la versión de los triunfadores, aquella que tanto se ansía y que tan pocas veces le sonríe al futbol mexicano.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s